Durante esta última semana de octubre mis pensamientos, preocupaciones, angustias, delirios y tonalidades anímicas y perceptivas han sido como una first experience on the dark ride in a classic Zombie Castle o como un creepy carousel with a fancy dolls and flashing lights. Desde decidir de qué y cómo conseguiría mi disfraz para el halloween costume party al que ya no podré asistir, desconocer si algún virus cancerígeno esta fragmentando mi biología, si los alimentos del hospital serían de mi agrado, decidirme entre pastel de zanahoria y pay de queso, en qué se convertirá mi país el día de mañana ante tanto crimen y corrupción y, en este preciso momento, si permanecerán los días soleados y me permitan lavar mi ropa. Sólo hay una verosímil fragancia reforzada por estos guitarreos delirantes, y es la de una libertad desde mi espíritu individual. Si, Espíritu!. Muy probablemente se trate de esa libertad kafkiana que suelo anhelar, mientras tanto, subiré el volumen. Happy Halloween!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario