En éste el último día de septiembre, grandioso septiembre, la emoción palpitante, la introspección y la actividad bajo un día lluvioso con un cielo pintado de nubes reflejadas, tuvó un dominio escencial sobre mi quebrantada biología. Eso es motivo suficiente para llegar a casa en un mood relajado y con pensamientos detonantes en mi cabeza, excelente para escuchar a The Morning Benders con ésta excelencia musical. De verdad, si no tienen éste disco, bajenlo h-o-y!.
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